miércoles, 30 de octubre de 2013

Secretos y democracia

Hace bastantes meses un soldado estadounidense pasó informaciones que tenían los servicios de espionaje y antes un agente divulgo una enorme cantidad de datos, lo que le llevaría a tener que huir de EE.UU. y acabar asilándose en Rusia, mientras otro divulgador de datos secretos se ha refugiado en la embajada de Ecuador en Gran Bretaña.

Mas recientemente diversos periódicos han informado del control sistemático de millones de llamadas en muchos países así como de la interceptación permanente durante años de los móviles de políticos de países que son aliados entre si. Y ahora mismo se está contando que los diversos "servicios de información" de los países espiados, colaboraban con los "servicios espiantes".
¿ Que cosas llaman mas la atención de todo este asunto ?

  • En primer lugar yo diría que la antigüedad y persistencia en dichas acciones,
  • En segundo lugar la enorme cantidad de datos, y por último
  • La banalidad del contenido de los mismos, que sorprende en relación con el malestar manifestado por los gobiernos ( esencialmente EE.UU. ).
Por detrás de toda esta polvareda,  quiero recordar un episodio no muy antiguo y hacer una reflexión sobre él y lo anterior.
En el primer mandato de Obama en EE.UU: fue Secretaría de Estado la señora Clinton. Entonces ( por el paso del tiempo ) fueron desclasificados un cierto volumen de documentos de los años de la Segunda Guerra Mundial y pudimos conocer que la administración estadounidense de la época había efectuado experimentos médico farmacéuticos con grupos de población de repúblicas centroamericanas, sin conocimiento ni consentimiento por su parte y que dichas acciones tuvieron resultados mortales en algunos casos.
Ni cuando ocurrieron los hechos, ni cuando se han conocido, ningún tribunal los juzgo, en ningún país ( no había ningún "Nuremberg" pero esos "doctores Mengeles" ni sus soportes políticos ), tampoco ahora se han asumido responsabilidades ni dado compensaciones, apenas la señora Clinton, expreso verbalmente su sentimiento, y punto final.

Me parece obvio que si los electores supiesen los actos ocultos de sus gobiernos, no siempre sus elecciones serían las mismas, igualmente es totalmente razonable que quienes violan leyes y derechos   ( nacionales e internacionales ), tienen en el "secreto de estado",  el instrumento mas eficaz para eludir toda responsabilidad.

¿ Hasta que punto puede entonces existir un régimen democrático, en convivencia con aparatos cuya actuación es secreta y puede ser delictiva ?, ¿ no serán esos aparatos y sus dueños los auténticos gobernantes, con independencia y aún en contra de la voluntad popular ?.

P.S. Al oficial de inteligencia encargado de "curiosear" este "blogg", le garantizo dos cosas: 1) que no le sirve de nada ni a él ni a su amo y 2) que no le voy a perseguir ni demandar por su labor de "voyeour" intelectual.

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