" Si vis pacem para bellum", así aconsejaba el aforismo romano a su clase política, pero a pesar de seguirlo bastante fielmente, no es posible decir que todo el territorio y la ciudadanía romana disfrutasen ampliamente de la paz.
La historia de Roma podemos dividirla en tres periodos: monárquico, republicano e imperial.
El primero, va desde unos orígenes míticos o mejor mitificados, pasando por el desarrollo de un periodo bajo la influencia, ¿ dominio ? etrusco, su liberación y arranque de una primera expansión.
El segundo, libre ya de la tutela o presión etrusca, abarca con altibajos, bajo un régimen aristocrático, una expansión continuada en que se usaron amalgadamente la habilidad negociadora y la creciente fuerza militar de su ciudadanía.
El periodo acabará enfangado en su propio éxito, que llena la ciudad y sus territorios de esclavos, que desplazan y proletarizan a los ciudadanos no aristócratas ( la plebe ), lo que abre un periodo de guerras civiles que solo terminaran con la instauración del periodo imperial.
El periodo imperial, no nace como tal, {Octavio Augusto se mostró siempre respetuoso con la constitución republicana, proclamándose solo "princeps"="primer ciudadano", aunque siempre mantuvo en sus manos una combinación de cargos que le daban un poder total}, por otro lado "el Senado", era consciente de que necesitaba al "caesar", por eso se asentó el sistema imperial y fue evolucionando con los siglos hacia el absolutismo, incluso rozando alguna forma de teocracia, tanto en la época de religión tradicional como en la época cristiana.
Durante varios siglos, el centro del Imperio {el área mediterránea}, si disfruto de la "Pax romana", de tal forma que amplias zonas {por ejemplo casi la mitad de Hispania,} llegaron a no necesitar la presencia de legiones en sus tierras.
Pero eso nunca fue así en las zonas fronterizas, los "limes", especialmente en Oriente, enfrentado a Persia y en la línea Rhin - Danubio, enfrentado a los heterogéneos pueblos bárbaros.
Y llego un momento en que aquel gran edificio político se derrumbo, aparentemente ante la presión de los bárbaros, en realidad corroído internamente, incapaz de mantener una población suficiente, capaz de defenderse a si misma, o peor aún, ya no deseosa de defender ese estado, así nos lo dicen sin querer parte de las crónicas al contarnos como, muchos provinciales se unían a los bárbaros para eludir la presión del Estado romano.
Pero la desaparición {en varias etapas temporales} del Imperio romano, a pesar de lo anterior, no dejó por eso de ser añorada por los pueblos y mas aún por las élites durante siglos. Tal era el complejo de inferioridad que cualquier gobierno feudal sentía, {desde una orfandad legitimadora hasta una incapacidad material de alcanzar los antiguos niveles materiales}.
Poco a poco, a lo largo de siglos, en ese espacio europeo nuevo y probablemente ya no soldable, volvieron a aparecer nuevas unidades políticas territorialmente crecientes, un primer intento buscó como cemento de unión el concepto de "Cristiandad", aunque desde el principio tal unidad fue imposible.
Luego cuando se alcanzan los siglos finales medievales, se producen una serie de avances técnicos, los cuales a pesar de los estragos de la peste negra, permiten a Europa crecer en población y riqueza. A partir de este momento la guerra moderna {con sus nuevos medios, artillería, baluartes enormes de diseño geométrico, etc.} alcanza unos costes, que ningún señor feudal puede soportar, había llegado la hora de los grandes Estados y también la hora del capitalismo, en sus inicios durante unos tres siglos, de tipo comercial y desde el siglo XIX de tipo industrial.
Todo este largo periodo de tiempo, no sería en Europa {tampoco en el resto del mundo}un tiempo de paz, y el nacimiento de imperios basados en los grandes estados europeos, tampoco la alcanzaría, todos pugnaron por extenderse, ahora por todos los continentes, eso fue posible por el desarrollo industrial alcanzado, lo que haría del XIX el siglo del colonialismo europeo, {al que de forma incipiente o no tanto, empezaron a incorporarse otros actores extracontinentales, Japón y EEUU}.
Nace así en plena sintonía con el aforismo romano la "carrera armamentista", que apenas tuvo algún pequeño freno, como el que representó la Conferencia de Washington, por lo que se ponía límite al tamaño de las flotas de las principales potencias, manteniendo eso sí, una proporcionalidad entre ellas, algo así como un "statu quo" fijado en el momento de la conferencia.
Nada de eso impidió las mayores guerras de la historia, las del siglo XX, las llamadas "Mundiales", y que por si no fuesen suficientes, antes y después se rodearon de una pléyade de otras territorialmente mas locales: las balcánicas, las chino - japonesas, del Chaco, las civiles de Rusia o de España, las de Etiopía, las árabe - israelíes, las de Indochina, Vietnam, Laos, Camboya, las diversas de independencia en Asía y África y aún podría prolongar la lista, a la que no dejan de nacer nuevos ejemplos hasta hoy mismo.
Y con todo ello, igual que al final de la Edad Media, se produce un proceso doble y enlazado, que es que el armamento de todo tipo, es cada vez mas complejo y mas caro, tanto que incluso antiguos grandes estados ya no son capaces de mantener la competición tecnológica que hay detrás de dicha fabricación de armas; un ejemplo fue la asociación de las industrias aeronáuticas de Francia, Alemania, Holanda y Reino Unido para construir conjuntamente un caza-bombardero propio, ya que ninguno de ellos por separado tenía la riqueza suficiente para competir con EEUU y la antigua URSS {cuando se elaboró el proyecto aún existía}.
Esto podría ser un rayo de esperanza para la Humanidad, ¿ será posible que sea tan caro hacer la guerra que ya no la podamos hacer ?, por desgracia la respuesta es cínicamente la contraria.
Solo dos o tres superpotencias, van a tener la capacidad económica suficiente para soportar el coste de mantener un arsenal hegemónico, pero para ello, la mejor opción que tienen para abaratar los costes es aumentar la producción y eso solo puede conseguirse vendiendo esos excedentes a terceros países, a los que se les puede aherrojar poniéndoles limitaciones al uso o incluso suministrándoles de forma discrecional los repuestos {o lo que es lo mismo según la conveniencia temporal de la potencia vendedora}. Podría parecer suicida que una potencia venda sus últimos artilugios a un país {por muy amigo o satélite que sea} y correr el riesgo de ser atacado con sus propias armas, la realidad es otra {como demostraron las guerras de descomposición de Yugoslavia}, así cuando una coalición de la OTAN decidió cerrar el espacio aéreo yugoslavo a la aviación yugoslava, esta, que tenía magníficos aparatos de avanzada fabricación y con personal cualificado, no pudo hacer nada, ante la abrumadora desproporción del número de aparatos de cada bando, su único consuelo es que fue capaz de evitar su destrucción ocultándose en hangares secretos no localizados, ¡ pero al precio de su inactividad ¡, fue exactamente como si el país no hubiese tenido fuerza aérea ninguna.
Es indudable, hoy tanto o mas que nunca, que preparar la guerra no nos garantiza la paz. Igualmente es cierto que muy pocos países {aquí el tamaño o la riqueza casi juegan en contra}, pueden prescindir de mantener un ejército, {solo se da el caso de pequeños micro estados o el mas peculiar de Costa Rica, que solo tiene una Policía}.
¿ Que caminos podríamos andar o desbrozar para dar una oportunidad a que la Humanidad viva en paz ?.
A pesar de sus notables limitaciones y bastante desprestigio, quien debería guiar esa marcha debe de ser la ONU.
Para ello deberían darse una serie sucesiva de pasos, algunos de los cuales, en este u otro orden propongo.
- Considerar nulo de pleno derecho, cualquier tratado entre países que sea secreto o tenga disposiciones o clausulas de tal tipo, con independencia de que el tratado sea militar o de cualquier otra índole
- También debería limitarse el tiempo que los Estados, pueden impedir, sobre todo a sus ciudadanos el conocimiento de los "documentos secretos", ya que eso puede por un lado hurtar a los pueblos, la elección libre de su destino y por otro puede favorecer la conquista del poder de forma espúrea por una delincuencia nacional o internacional organizada.
- Considerar nulo la prolongación de cualquier tratado entre países que esté determinado como "perpetuo" o a un plazo largo que comprometa a gobiernos que ni existían ni pudieron influir en su redacción, y desde luego darlos por vencidos si alguna de las dos partes ha manifestado su repudio.
- La única excepción a esta "perpetuidad", podría ser el caso de un Tratado de un Estado con la totalidad del mundo, de momento lo mas parecido sería con la ONU, y aún así debería contener una previsión de rescisión.
- No permitir las maniobras militares internacionales, cada país solo puede hacer maniobras en su territorio. {Esto favorece inicialmente a las grandes potencias que abarcan grandes territorios, pero también las limitan}.
- Prohibir la tenencia de "bases militares" de un país en otro, aunque originalmente ambos estuviesen de acuerdo. Si uno de los dos lo hizo por sentirse amenazado por un tercero, debería estudiarse esa amenazada ( real o potencial ) y neutralizarla política, o militarmente bajo la bandera de la ONU.
- Favorecer primero la adopción por parte de cualquier país de su opción a la "neutralidad", para en una segunda fase eliminar cualquier "alianza militar entre estados"
- Mantener un proceso continuo y abierto de desarmes parciales, que lleven igual que en la "guerra fría", las grandes potencias se auto limitaron en sus arsenales nucleares y de cohetes, a que el resto de países asuman compromisos verificables tendentes a disminuir el tamaño y la capacidad destructiva de los arsenales mundiales y en un proceso posterior llegar incluso a compromisos para hacer evolucionar los arsenales hacia su involución técnica.
- Reconocer el derecho de todas los sociedades humanas a existir, o lo que es lo mismo, reconocer no solo un derecho de los individuos sino también de las colectividades, un gran asunto irresoluto en nuestros días, que abarca dos caras principales 1) la de todos los pueblos indígenas, que muchas veces están amenazados no ya solo culturalmente de desaparecer sino incluso de ser exterminados físicamente 2) la de alcanzar una definición universal del concepto de "comercio justo", que vaya mucho mas allá de la "libertad de comercio", que si bien sirvió y sirve a las grandes corporaciones capitalistas, no lo hace a los pueblos, especialmente aquellos de agricultores en países atrasados, donde la sustitución de cultivos tradicionales por cultivos de exportación, después de una fase económica de aparente éxito, casi siempre ha terminado por provocar la depauperación de grandes masas campesinas, que acaban por hacinarse en extensas áreas urbanas, sin perspectivas económicas y en condiciones sanitarias deplorables.
- Reformar los estatutos de la "función diplomática", ya que los medios actuales ya no exigen una presencia personal tan intensa, siendo obvio además que las "grandes potencias" e incluso otros muchos países, frecuentemente se aprovechan de la "inmunidad diplomática", tanto para ingerirse en los asuntos internos de otros estados, como para desestabilizarlos, dando cobertura a la acción delictiva de grupos que pueden ir desde "mercenarios" a miembros de sus "servicios secretos", cuya ominosa acción queda oculta incluso para sus propios ciudadanos.
Porque a pesar del consejo romano, como bien ha demostrado la historia en todo tiempo y lugar, si creas un arma o preparas la guerra, acabaras envuelto en ella, y puede saberse cuando empieza una guerra, pero casi nadie sabe ni cuando ni como acabará.
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