En noviembre de 1975 falleció en España el general Franco que había gobernado el país desde la guerra civil 1936 / 39. Durante la misma decretó la unificación, en una única fuerza política de todas aquellas que le apoyaban y que conformaban esencialmente tres bloques:
- Un conjunto de fuerzas conservadoras de barniz liberal decimonónico, que aportaban un tono de respetabilidad y "orden" y alojaban en su seno como un cáncer, muchas de las premisas a las que se oponían otros grupos y desagradaban visceralmente al propio general.
- El Carlismo, viejo grupo tradicionalista, en buena medida religiosamente ultramontano y varias veces insurgente durante todo el siglo XIX, que aportaba un enlace firme con una parte importante de las tradiciones y un espíritu combativo y heroico, a pesar de sus derrotas históricas.
- La Falange, nacida y apoyada desde el primer grupo, pero radicalmente diferente al mismo, admiradora y apoyada por el fascismo, aportaba un espíritu revolucionario y anti liberal, tanto que llego a tener algún esporádico y frustrado contacto con el anarquismo.
La forzada y a regañadientes "unificación" constituyo así el "Movimiento Nacional", un autentico "partido único", a la medida personal del general Franco, que estructuro su régimen y le permitió gobernar ininterrumpida e indiscutidamente hasta 1975, manteniendo equilibrios personales en sus equipos gubernamentales, no solo entre los grupos originales sino entre otros que se irían formando "tecnócratas del Opus Dei" etc., aunque fue su decisión y voluntad y no la fuerza ideológica de cada grupo la que siempre se impuso.
A su muerte, se inicia lo que se ha llamado "la Transición", que con la guía y financiación más o menos encubierta de EE.UU. y la Internacional Socialista (a través de la R. F. Alemana), permitió pasar de una estructura de poder personalista y de partido único a otra pluripartidaria y con una buena apariencia de democracia representativa, y lo más importante, hecho en muy buena medida por un amplio conjunto de la "gente del Régimen".
Para eso sería fundamental dos elementos: una persona que pilotase con audacia el proceso y una nueva estructura que le sostuviese; la persona fue Adolfo Suarez y la estructura la Unión de Centro Democrático, la UCD.
La UCD permitió aglutinar a todas las gentes del Movimiento (no de las familias fundacionales del mismo), y que tenían en común:
- el convencimiento de que había que cambiar por lo menos la apariencia y el marco político
- el deseo de conservar una parte importante de lo anterior y sobre todo de mantenerse en el poder
así dentro de la UCD hubo social-demócratas, demócratas cristianos, liberales políticos y liberales económicos, así como centristas conservadores. Era como un nuevo "Movimiento", formado no por "decreto" sino por "adhesión interesada", que permitió a todos esos grupúsculos posicionarse desde el poder con ventaja frente a la popularmente desconocida "oposición", atomizada y en la que solo dos grupos tenían un relieve: el PCE (la única oposición al Régimen anterior) al que se le orillo todo lo que se pudo y contaba en contra con los años de propaganda del Régimen anterior, el otro grupo era el PSOE, irrelevante hasta entonces, desde el exilio y la clandestinidad y en el cual bajo el apoyo y sugerencia de la Internacional Socialista fueron descabalgados sus dirigentes históricos y sustituidos por jóvenes residentes en España.
Luego completada la "Transición", la UCD se desintegraría y sus partes caerían por "gravedad política" en sus afines: PSOE y Alianza Popular luego Partido Popular, mientras su fundador antes de desaparecer de la actividad política victima de enfermedad, fracasaría en un intento partidario coherente y uniforme el CDS Centro Democrático y Social.
Este mes en Francia se han celebrado elecciones presidenciales y su desarrollo y resultados han sido únicos en toda la historia de la V República.
---Por primera vez un presidente en ejercicio, consciente del fracaso de su mandato, renunciaba a presentarse a la reelección y tampoco se atrevía a proponer claramente un sucesor de su partido.
---El Primer Ministro, que renunciaba a su condición poco antes para candidatarse a las primarias de su partido, fracasaba.
---Por primera vez llegaban a la primera vuelta un número amplio de candidatos, a los que las encuestas daban una intención de voto semejante y suficiente para pasar cualquiera a la segunda vuelta (de dos candidatos), todo en medio de un total de once aspirantes.
---La participación en la primera vuelta fue una de las más altas de la historia.
---Por primera vez, ningún candidato perteneciente a los grupos políticos que han dominado la vida política de la V República desde su fundación, pasaba a la segunda vuelta.
---El Partido Socialista, que durante los últimos cinco años había copado las instituciones, Presidencia, Asamblea, Senado y múltiples asambleas y municipios, veía que su candidato obtenía un exiguo porcentaje de votos, que de repetirse en las inmediatas elecciones legislativas convertirían al Partido Socialista en una insignificante minoría parlamentaria.
---A la segunda vuelta llegaban un candidato, ex ministro de Economía en un gobierno socialista de la actual legislatura, con poca trayectoria política, vinculado a los medios bancarios y prescindiendo de un apoyo partidario, declarándose europeista convencido y defensor de la globalización.
---La otra candidatura era la de una mujer, dirigente máxima del Front Nationale, partido considerado nacionalista, ultra derechista y anti europeista.
---Ante eso, todos los candidatos perdedores, menos uno izquierdista y crítico con la izquierda tradicional, pedían el voto por el candidato europeista, que venció la segunda vuelta con el 60% de los votos emitidos.
---Los medios de comunicación, de forma general apoyaron y jalearon al vencedor, solo algunos días después algunos análisis más serenos hicieron notar que:
- la abstención y los votos en blanco han sido los mayores de toda la historia, por lo que los votos del vencedor apenas rebasan el 40% del censo electoral, más de la mitad de Francia no ha sido convencida ni parece creer en él.
- el nuevo presidente no tiene el apoyo de ningún partido (eso era parte de su encanto de presentación), pero dentro de un mes se elegirán nuevas cámaras, y si en ellas no tiene apoyo no podrá realizar ninguna política, a pesar de que haya insinuado una posibilidad de saltarse al poder legislativo temporalmente y de una forma precaria, dentro de un margen que la ley le da.
- ante eso, parece que tendrá que crear una formación "ad hoc", que no parezca demasiado vinculada al pasado, a pesar de que va a estar llena de "tránsfugas", el primero que ya se ha puesto a disposición ha sido el ex primer ministro y compañero Manuel Valls.
- ¿cuanto tiempo aguantará unida una formación de chaqueteros que quieren conservar a toda costa su poder?.
- se ha manifestado, tanto por grupos de edades, como por diferentes zonas geográficas, una división radical de Francia (que refleja otras que semejantemente se mostraron en el R. Unido en la votación del "Brexit" o en EE.UU: en la elección del presidente Trump) , es una división entre poblaciones que solo perciben la ruina del Estado y del sistema económico y otras que prosperan con dicha situación y la acentuación de las desigualdades sociales.
- ¿es posible desde la acentuación de la globalización disminuir dichos abismos?, parece harto difícil cuando se lleva tanto tiempo deslocalizando empresas hacia países sin derechos laborales y salarios míseros, mientras se acentúa la robotización que disminuye crecientemente el número potencial de puestos de trabajo, que además son inestables y temporales. Proceso en el que además se ha frenado el crecimiento de los países sub desarrollados y se sigue pensando solo en el crecimiento indefinido como solución a los problemas económicos, a pesar de que como es más que obvio, los recursos físicos son limitados y menguantes, sin que nadie tampoco diga ¿que población con recursos financieros disminuidos va a comprar las producciones o servicios puestos en los mercados?.
Quizás, a pesar de que su voz parece que suena únicamente en el desierto, sea la palabra del Papa Francisco y el reexamen de las encíclicas sociales de la Iglesia católica en la segunda mitad del siglo XX, el punto que pueda reconducir por vías sociales, pacíficas y equitativas, la expansión y cronificación de la crisis económica y de valores que asola las sociedades dominadas por el neo liberalismo económico, para ello habrá que arrancar de dos puntos muy concretos:
- la legitimidad de la propiedad privada, pero la asunción de que dicha propiedad tiene la obligación de cumplir una función social y que muchísimos bienes económicos tienen una existencia de superior duración a la de sus propietarios, por lo que estos deberían mirarse a si mismos más como "usufructuarios" que como "propietarios plenos", responsabilizándose de la transmisión útil de sus bienes a las siguientes generaciones
- la necesidad del Estado, pero a su vez su carácter de subsidiario, permitiendo hacer a los individuos y a las sociedades humanas que en ellos se integran, todo aquello que son capaces de hacer en una acción justa y solidaria.
Mientras tanto Francia, a pesar de ser tan diferente a España (social y políticamente hablando) parece encaminarse hacia una UCD a la francesa, ojala la capacidad cívica y crítica de su ciudadanía no permitan, al revés que en España, que a través de la perpetuación en el poder y la falsa extensión hacia todos los lados del espectro político, se engendre la corrupción total del Estado, la exacerbación de las desigualdades, la injusticia y la parasitación de los países del mundo sub desarrollado.
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