Un economista en realidad, es como un arquitecto que nunca supiese que tamaño tendrán los ladrillos con los que va a construir una casa porque cada lugar, y en cada hornada salen de un tamaño diferente.
Seguro que quien ha llegado a leer lo anterior está ahora mismo pensando que o soy tonto de remate o un ignorante absoluto, vayamos pues a un hecho que últimamente nos encontramos en cualquier noticia.
El déficit público y el producto interior bruto PIB, ¿ que son ?:
- El déficit público es la cantidad en que los gastos de una administración pública ( Estado, Comunidad Autónoma, Ayuntamiento, etc. ) supera a sus ingresos en un periodo de tiempo y que obviamente le obligará a pedir préstamos para cumplir con esas obligaciones.
- El Producto Interior Bruto, por definición será la suma de todos los bienes y servicios producidos en un periodo de tiempo y en un espacio económico determinado por ejemplo en un Estado.
PAÍS "A" AÑO 1 AÑO 2
Produce 500.000 automóviles 550.000 automóviles
Vemos que en el año "2" ha aumentado la producción en 50.000 automóviles, o sea un 10%, pero ¿ cuanto habría aumentado el PIB si en el año "2", si lo que se ha fabricado son 500.000 coches del mismo modelo del año "1" y otros 50.000 de otro modelo diferente ?. La solución a este problema es no comparar los elementos físicos ( coches ) sino su valor, o sea en vez del número de automóviles, el producto del número de coches por su precio.
De esta manera podemos comparar no solo unos automóviles con otros, sino unos productos con cualesquiera otros ya que no todos los países producen lo mismo, ni en un mismo país se producen todos los años los mismos productos.
Todo parece perfecto pero aquí tenemos el problema, ya que el valor monetario no es estable, aunque los costes de producción y comercialización lo sean, pueden variar los precios de venta, ¿ que hacer ?, caben dos posibilidades:
- Valorar todo a los precios de un año anterior que se toma como referencia.
- Valorar a los precios actuales, pero corrigiéndolos con unos índices de variación de precios
Es pues la segunda opción la que tenemos que aplicar. Para ello se hacen estudios de cuales son los comportamientos de compra de la población, configurando así una "cesta de productos que se consumen en una ponderación determinada y general".
A partir de ese conjunto comparamos los precios periódicamente y podemos así corregir los precios actuales a unos valores uniformes. Son los tantas veces mencionados "índice de precios al consumo", "indice de precios industriales", etc.
¿ Encontramos la solución ?, pues desgraciadamente NO.
Como dije en el párrafo anterior esos índices se obtienen como media de una gran masa de valores obtenidos por encuesta, lo que nos aproxima muchísimo a la realidad, pero no nos da el valor exacto.
¿ Cuantas veces leemos frases como esta ? - el índice de precios subió el mes pasado por el incremento del precio del tabaco - , ¿ y que importancia tiene esto para la parte de población no fumadora ?. y así podríamos multiplicar los ejemplos.
Llegamos por tanto a lo que decía al principio, al economista le sirven de continuo "ladrillos" todos desiguales pero próximos en su medida, de tal forma que cuando maneja grandes cantidades puede hacerse la ilusión de que todos tienen por ejemplo 20 centímetros, aunque ninguno lo tiene, eso sí, sacando la media de la longitud de todos, entonces le da los 20 centímetros, le parece pues que todos sus cálculos son exactos y es feliz.
Por contra la población que no interviene en los cálculos y programas informáticos que por ejemplo manejan de forma cuasi automática las instrucciones masivas de compra y venta en los mercadas de valores, siente que hay mucha inhumanidad en la práctica de esa disciplina y no es precisamente feliz.
Interesante
ResponderEliminarLo he recibido, gracias
ResponderEliminar